The Blue Flower

Toby Tatum (2021)

Toby Tatum es un artista de lo pequeño, de lo breve. Su mirada se acerca al microcosmos que pasaría desapercibido para la mayoría. Si en The Butterfly se centraba en los paisajes «menores» de sus jardines bucólicos mediante dos planos fijos, con The Blue Flower se acerca más a lo que exploró en The Garden. Mediante un único plano en el que se ve una flor que parece enorme se trabaja el concepto de contemplación en el tiempo mientras el movimiento varía despacio. En el cambio de escala en el cine de Tatum cambia la relación con lo que se observa. The Butterfly aparecía como uno de los primeros vistazos a un mundo microscópico que parecía tan amplio como un universo verde, una suerte de regreso a lo sencillo tras la amplia exploración de la imagen detallada de sus anteriores cortometrajes. The Blue Flower es un plano fijo situado entre la música, el movimiento y la quietud; una pintura digital que se manifiesta en el tiempo y hace de su estatismo perpetuo una experiencia perceptiva y preciosa, no-dinámica y sensual.

La obra de Tatum está plagada de tiempos detenidos, de eternidades plásticas que convergen en un espacio reducido pero ampliado a través del movimiento cíclico y la musicalidad de las imágenes superpuestas. The Blue Flower se concentra en la dicotomía que surge entre la mirada cercana y lejana a través de una escala, pues al lado de la gran flor azul, una centaurea cyanus, hay otra más pequeña, una común margarita amarilla. Entre estas dos flores se establece una relación de tamaño que ayuda a ver más allá de las formas reales y a comparar mediante la observación. Como en The Garden, un halo etéreo baña el cuadro mientras la música de Abi Fray inunda la imagen de un armonioso sonido calmado. La presencia casi omnipotente del aciano (nombre común de la centaurea cyanus) reconduce la biología hacia la onírica, balanceándose suavemente entre haces de luz tenue y la constante presencia del sonido. La voz del film es esencial, como siempre en la obra de Tatum, y conlleva el principal elemento que da «narratividad» al plano. La flor cambia y es la misma aunque parezca imposible en un principio; se vuelve momentáneamente indistinta mientras permanece dominando un paisaje de escasos centímetros… Desde su pequeñez convertida en totalidad, en universo esencial, la flor azul demuestra la importancia de saber contemplar todo lo que hay en la Creación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s