Maɬni – Towards the Ocean, Towards the Shore (Festival punto de Vista 2020)

Sky Hopinka (2019)

Captura de pantalla (341)

Decía un texto de cuyo nombre no me acuerdo que la voz de Dios abandonó las iglesias en cuanto instalaron micrófonos. Algo así sucede con la tradición que —intenta— reivindicar el director Sky Hopinka en su última película.

Jordan y Aguadulce, protagonistas de Maɬni – Towards the Ocean, Towards the Shore, van a ser padres y el cineasta aprovecha para hacer un ejercicio entre el documental y el ensayo fílmico que deviene problemático al decir justamente lo contrario a lo que pretende. En su obra hay un claro encaminamiento hacia la reivindicación de la identidad cultural por medio de la grabación de prácticas actuales que rescatan ritos y celebraciones de los nativos americanos, pero el hecho de acercarse a estos eventos que, por otra parte reflejan su agonía, ofrece un punto de vista totalmente opuesto a esa búsqueda de los resquicios de un pueblo.

A la hora de abordar una escena como es la del baile en el pabellón, en la que un gentío se dispone a ejecutar una performance —tal como se muestra, parece más esto que un verdadero acto festivo-ritual en honor a los ancestros—, Hopinka filma con una cámara demasiado inestable como para ofrecer una buena secuencia el “espectáculo” en que se convierte la quedada. Un evento en el que los asistentes recurren a una música tribal para, entre chándales y gorras deportivas, “cantar al cielo”. Se pone de manifiesto una modernización horrible del acto de fe o simplemente de la tradición aniquilada en América. Hopinka parece demasiado ingenuo y positivo como para darse cuenta, pero lo cierto es que su film es una muestra más de la banalización de occidente y el culto a lo que no se comprende.

Hay dos frases en la película que destacan todavía más esa incongruencia entre la forma y el fondo. En un plano en una cascada —lugar recurrente en el film debido a la conexión de Aguadulce con el río— la protagonista dice: “Aquí no hace falta hablar mucho, es todo sentimiento…“. Esta frase tan acertada obliga al espectador a cuestionarse la supuesta estabilidad de la película, pues el hecho de que Hopinka no dé ni un minuto de silencio que nos lleve a creernos esta afirmación, es para sospechar. Maɬni – Towards the Ocean, Towards the Shore se basa en la palabra, explicativa y cansina, de todo lo “profundo” del estilo de vida de los descendientes de los Chinookan. Sus travellings sin sentido y su desenfoque que, obviamente, es fruto del despiste y no de una abstracción consciente decepcionan y aburren al mismo tiempo hasta que la redundancia termina por sacar de contexto otra de las frases para criticar la obra todavía más: “Quizá no lo haya contado de forma correcta“.

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